El Sagrado Corán
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¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!  
'lm. 1
  
La revelación de la Escritura, exenta de dudas, procede del Señor del universo. 2
  
O dicen: «Él la ha inventado». ¡No! es la Verdad venida de tu Señor, para que adviertas a un pueblo al que no ha venido monitor alguno antes de ti. Quizás, así, sean bien dirigidos. 3
  
Alá es Quien ha creado los cielos, la tierra y lo que entre ellos está en seis días. Luego, se ha instalado en el Trono. Fuera de Él, no tenéis amigo ni intercesor. ¿Es que no os dejaréis amonestar? 4
  
Él dispone en el cielo todo lo de la tierra. Luego, todo ascenderá a Él en un día equivalente en duración a mil años de los vuestros. 5
  
Tal es el Conocedor de lo oculto y de lo patente, el Poderoso, el Misericordioso, 6
  
Que ha hecho bien todo cuanto ha creado y ha comenzado la creación del hombre de arcilla 7
  
-luego, ha establecido su descendencia de una gota de líquido vil-; 8
  
luego, le ha dado forma armoniosa e infundido en él de Su Espíritu. Os ha dado el oído, la vista y el intelecto. ¡Qué poco agradecidos sois! 9
  
Dicen: «Cuando nos hayamos perdido en la tierra, ¿es verdad que se nos creará de nuevo?» No, no creen en el encuentro de su Señor. 10
  
Di: «El ángel de la muerte, encargado de vosotros, os llamara y, luego, seréis devueltos a vuestro Señor». 11
  
Si pudieras ver a los pecadores, cabizbajos ante su Señor: «¡Señor! ¡Hemos visto y oído! ¡Haznos volver para que hagamos obras buenas! ¡Estamos convencidos!» 12
  
Si hubiéramos querido, habríamos dirigido a cada uno. Pero se ha realizado Mi sentencia: «¡He de llenar la gehena de genios y de hombres, de todos ellos!» 13
  
¡Gustad, pues, por haber olvidado que os llegaría este día! Nosotros también os hemos olvidado. ¡Gustad el castigo eterno por lo que habéis hecho! 14
  
Sólo creen en Nuestras aleyas quienes, al ser amonestados con ellas, caen al suelo en adoración y glorifican a su Señor, sin mostrarse altivos. 15
  
Se alzan del lecho para invocar a su Señor con temor y anhelo y dan limosna de lo que les hemos proveído. 16
  
Nadie sabe la alegría reservada a ellos en retribución a sus obras. 17
  
¿Es que el creyente es como el perverso? No son iguales. 18
  
Quienes crean y obren bien tendrán los jardines de la Morada como alojamiento en premio a sus obras. 19
  
Pero los que obren con perversidad tendrán el Fuego como morada. Siempre que quieran salir de él, serán devueltos a él y se les dirá:«¡Gustad el castigo del Fuego que desmentíais!» 20
  
Hemos de darles a gustar del castigo de aquí abajo antes del castigo mayor. Quizás, así, se conviertan. 21
  
¿Hay alguien que sea más impío que quien, habiéndosele recordado los signos de su Señor, se desvía luego de ellos? Nos vengaremos de los pecadores. 22
  
Hemos dado a Moisés la Escritura -no dudes, pues, en encontrarle- e hicimos de ella dirección para los Hijos de Israel. 23
  
Elegimos de entre ellos a jefes que les dirigieran siguiendo Nuestra orden como premio por haber perseverado y por haber estado convencidos de Nuestros signos. 24
  
Tu Señor fallará entre ellos el día de la Resurrección sobre aquello en que discrepaban. 25
  
¿Es que no les dice nada que hayamos hecho perecer a tantas generaciones precedentes, cuyas viviendas huellan ellos ahora? Ciertamente, hay en ello signos. ¿No oirán, pues? 26
  
¿Es que no ven cómo conducimos el agua a la tierra pelada y, gracias a ella, sacamos los cereales de que se alimentan sus rebaños y ellos mismos? ¿No verán, pues? 27
  
Y dicen: «¿Para cuándo ese fallo, si es verdad lo que decís?» 28
  
Di: «El día del fallo, la fe ya no aprovechará a los infieles y no les será dado esperar». 29
  
¡Apártate, pues, de ellos y espera! ¡Ellos esperan! 30
  
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